La financiación alternativa sigue ganando peso dentro del sector inmobiliario español. En este contexto, en Civislend hemos alcanzado un nuevo hito: más de 100 millones de euros reembolsados a inversores, correspondientes a 78 proyectos inmobiliarios, que han sido devueltos con una rentabilidad del 13% en 15 meses de media.
La cifra, por sí sola, ya es relevante. Pero lo verdaderamente significativo es que la plataforma, hasta la fecha, hemos financiado más de 165 proyectos inmobiliarios, lo que supone un capital financiado superior a los 320M€, con una rentabilidad del 10%-13% anual en un plazo medio de 15 meses, siendo la plataforma líder de crowdlending inmobiliario en España.
Del capital total financiado, un 30% ya ha sido reembolsado, lo que refleja la capacidad de la plataforma para ejecutar el ciclo completo de las operaciones. Además, el 46% de los proyectos financiados por Civislend ya han sido devueltos, consolidando un track record que aporta visibilidad y consistencia al modelo.
Sin embargo, más allá del volumen financiado o reembolsado, hay un dato que define también la solidez del modelo: el comportamiento del inversor. En esta plataforma, que nació en 2017 y está supervisada por la CNMV, aproximadamente el 80% de los inversores vuelve a participar en nuevas oportunidades y lo hace, además, de forma recurrente, con una media de ocho proyectos por inversor. La repetición indica que el inversor no solo valida el modelo, sino que lo integra dentro de su estrategia de inversión.
Nuestros proyectos cuentan con garantías reales, como la garantía hipotecaria de primer rango, además de que el análisis de cada proyecto es exhaustivo y abarca tanto la viabilidad financiera como la experiencia del promotor y la calidad del activo. A esto se suma un seguimiento continuo de los proyectos, con actualizaciones periódicas que permiten al inversor entender la evolución de cada operación.
El crecimiento de este modelo se produce en paralelo a las limitaciones de la financiación bancaria tradicional, especialmente en términos de agilidad y tiempos de respuesta. La financiación participativa se posiciona así como una vía eficaz para cubrir necesidades concretas de los promotores, especialmente en operaciones donde el factor tiempo resulta determinante, como adquisiciones, refinanciaciones o fases iniciales de desarrollo.
La financiación participativa inmobiliaria ya no se percibe como una alternativa incipiente, sino como una herramienta cada vez más integrada dentro del sector tanto para promotores como para los inversores. Y cifras como la de Civislend refuerzan la idea de que su papel seguirá ganando relevancia en los próximos años.