El build to rent (BTR) es tendencia en España. El desarrollo de promociones residenciales destinadas a inquilinos en vez de a compradores ha ganado terreno en los últimos años. CIVISLEND se erige como uno de socios estratégicos más sólidos a la hora de financiar proyectos residenciales en alquiler. Los promotores encuentran en esta plataforma una aliado alternativo para desarrollar BTR.

Aunque el crowdfunding ya no es un desconocido en España, todavía hay mucha tarea de evangelización pendiente para que esta herramienta de financiación alternativa se expanda y forme parte del día a día de la finanzas de cada vez más empresas e inversores. Las perspectivas para el crowdfunding inmobiliario de cara al próximo año son realmente optimistas. Los préstamos colectivos están en la hoja de ruta de promotoras y ahorradores.

El crowdlending es un tipo de inversión de renta fija que permite añadir a nuestra cartera un activo descorrelacionado, lo que contribuye a diversificarla. Cuando surge la pregunta de qué porcentaje deben ocupar los préstamos colectivos dentro de un portfolio personal, hay que analizar al detalle nuestra situación económica y avanzar en nuestra educación financiera.

El estado de salud de nuestras finanzas personales es algo de lo que debemos preocuparnos, y cuanto antes dediquemos tiempo a su correcta organización, más lo agradeceremos en un futuro. El dinero es un activo que necesita de tutelaje con el fin de permitirnos llevar una vida lo más cómoda posible.

Gerard Bernal es el CEO y uno de los fundadores de Balio, una fintech que aspira a convertirse en una especie de Netflix de las finanzas personales. Bernal ha charlado con CIVISLEND sobre la importancia de tener una estrategia a largo plazo o lo primero que debe tener en cuenta un inversor primerizo antes de dar el paso, recalcando que el conocimiento es sinónimo de libertad.

Algunos métodos son de sobra conocidos y otros son más novedosos. Igualmente, hay sistemas que resultan poco exigentes, mientras otros suponen todo un reto. También hay métodos más efectivos que otros, ayudando a ordenar nuestras finanzas de forma racional. Lo importante es que seamos conscientes de nuestra capacidad financiera y nos marquemos unas metas realistas que tengan en cuenta nuestro salario y nuestras deudas.

A la hora de definir hasta dónde llega el corto plazo y de dónde parte el largo plazo, la comunidad financiera no se pone de acuerdo. Algunos afirman que el periodo mínimo de una inversión es de un año, pero otros alargan este corto plazo a los tres años. En cuanto a las inversiones a largo plazo, hay quien las coloca a partir de los tres años, de cinco e, incluso, de diez años. ¿Y qué ocurre con el crowdlending? ¿En qué horizonte encajan los préstamos colectivos?

El sandbox permite a las empresas monitorizar todo el proceso con el fin de reducir los riesgos al mínimo. De este modo, el marco jurídico no actúa como un freno, sino que se adapta y responde a sus demandas. Al mismo tiempo, el periplo administrativo, que acababa por agotar a muchos emprendedores, se agiliza y no pone en riesgo la viabilidad del negocio.

Muchos promotores se quejan de que los bancos solo financian los desarrollos que presentaran un suelo ya comprado y un porcentaje amplísimo de preventas confirmadas. Es precisamente este primer paso, la compra del activo, lo que presenta más problemas para el promotor inmobiliario actual que no cuenta con el respaldo de un fondo de inversión detrás o con recursos propios.

Dentro de la inversión es habitual diferenciar entre la gestión activa y la gestión pasiva. Ambas estrategias cuentan con una dilatada trayectoria y se articulan a través de una catálogo de productos financieros diferenciados. No obstante, ambas son compatibles para el inversor. Dentro de la inversión pasiva, el crowdlending es una de las alternativas que más se está consolidando.

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